¿Somos demasiado pequeños para el programa?
El tamaño no es el criterio. Buscamos un caso de uso real con una fecha, un ingeniero designado que pueda dedicarle tiempo, y archivos que ya guarde en almacenamiento de objetos. Un equipo de cinco personas con un problema concreto nos enseña más que una gran cuenta sin nadie que lo lleve.
¿Cuánto nos cuesta en tiempo de ingeniería?
La integración se mide en horas: el SDK se sitúa en la ruta de subida que ya tiene. El tiempo que cuenta es el de decidir: qué archivos, qué proveedores, cuánta redundancia. Prevea un ingeniero designado, unas horas por semana, durante el programa. No un equipo de proyecto.
¿Qué pasa con nuestros archivos si dejamos de usar DataPrism?
Nada se mueve, porque nada está con nosotros. Los fragmentos siguen en sus propias cuentas de proveedor, bajo sus propios contratos. La clave se deriva de un secreto que usted guarda, y nunca la recibimos. El índice que describe un archivo está anclado en un registro público que cualquiera puede consultar. Reconstruir un archivo requiere su clave, sus credenciales de proveedor y el formato, y el formato está documentado: ninguno de los tres depende de que sigamos aquí.
¿El almacenamiento está incluido en el precio?
Hoy no. Usted conecta sus propias cuentas de proveedor, conserva los contratos y las tarifas que negoció, y lo que nos paga cubre solo la capa superior: el pipeline, la prueba y las personas con las que habla. Una oferta gestionada, en la que aportamos el almacenamiento y reunimos a todos los proveedores en una sola factura, está en preparación.
¿Qué termina cuando termina el programa?
El programa, y nada más. Sus archivos siguen donde están y siguen siendo legibles con su clave, continúe o no. Si continúa, se lleva una tarifa preferente a la suscripción. Si para, no hay nada que migrar ni nada que apagar. Lo que cubre la propia capa se detalla en qué cubre la propiedad.