DataPrism nació de una lectura incómoda de la letra pequeña, y de la negativa a construir una plataforma más encima de ella. En su lugar nos hicimos otra pregunta: ¿cómo sería el almacenamiento si no hubiera que confiar en nadie para guardarlo, ni siquiera en quienes lo construyeron? Si usted guarda datos de otras personas, esa pregunta ya es suya también: sus clientes están empezando a hacérsela sobre usted.
La respuesta no es un sitio nuevo donde poner sus datos. Es una propiedad, aplicada a los sitios que ya utiliza. Esa única decisión marcó todo lo demás en esta empresa, y el trabajo se hace en abierto para que quien no tenga ningún motivo para creernos no tenga que hacerlo.
La sustancia está en este sitio: infraestructura de datos soberana para su cloud en una sola pasada, y los casos de uso de protección de datos sensibles donde aterrizan en problemas reales.